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Creadora de la electrobaldosa cuenta cómo es su trabajo con Andrónico Luksic
Fuente: LUN

Cindy Gallardo (24) reconoce que encontraba un poco imposible que Andrónico Luksic la ayudara a financiar su ecológica creación: una baldosa capaz de transformar la energía mecánica en eléctrica. O sea, que con tan solo pisarla generara electricidad. Pero pasó. “Y eso que presentamos el prototipo hace pocos meses”, cuenta la tecnóloga en Telecomunicaciones de la Universidad de Santiago al diario Las Últimas Noticias

A la creadora de Urban Spark, nombre de la electrobaldosa, le avisaron desde la universidad que el empresario quería contactarla. “Me dijeron que había difundido el proyecto en Twitter. Minutos después, me llamó su asistente para contarme que la Fundación Impulso Inicial estaba dispuesta a ayudarme con el financiamiento de la primera y segunda etapa de la creación del producto”, celebra Gallardo, quien la próxima semana viajará a Texas, en Estados Unidos, a realizar una pasantía en la aceleradora de negocios Velocity TX de la Texas Research and Tech Foundation.

“El caso de Cindy Gallardo y su equipo le llamó mucho la atención a Andrónico porque es un muy buen ejemplo de emprendimiento e innovación. Si bien es un proyecto que está comenzando, son profesionales jóvenes con mucha fuerza, que tienen convicción y claridad de las próximas etapas que vienen, clave para que su proyecto se convierta en un producto comercializable”, destaca Macarena Van Dorsee, jefa de gestión social de la Fundación Impulso Inicial.

La tecnóloga en Telecomunicaciones, además de viajar con su socio, el ingeniero eléctrico Ignacio Díaz, también lo hará con su creación de 15×15 centímetros. “Creo que la pondré en la maleta, aunque aún no la peso”, dice.

Gallardo explica que su objetivo es lograr un producto comercial reciclable. Pero para cumplir esa meta, primero tiene que lograr la certificación de su producto. La única institución que puede acreditar que la baldosa es segura y vendible, asegura, es la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC). “Si no pasamos la primera y segunda etapa del proyecto (financiadas por la Fundación Impulso Inicial), imposible que nos certifiquemos”, asegura la emprendedora.

Baldosa por etapas

Algo que tiene muy claro Gallardo es que esas dos etapas tienen que realizarse en un plazo máximo de seis meses. “En todos los cursos nos han metido miedo. Nos dijeron que los emprendimientos que no se concretan en seis meses, mueren. Eso lo aseguran los estudios y la evidencia. Creo que realmente es así, por eso me puse ese plazo”, revela.

Aprender de negocios“La idea es volver de Texas con todo el conocimiento para armar el negocio. Queremos usar todas las recomendaciones y críticas. Luego, armar una estrategia y planificar. Muchos emprendedores se cierran a su tecnología y no se abren al mercado, uno tiene que buscar oportunidades”, asegura.

Probar materialesGallardo cuenta que tras el viaje, vendrá la etapa de creación del producto. Ella denominó a esta fase Estado del Arte. Su duración, asegura, debería no superar los cuatro meses“Vamos a determinar cuáles son los mejores materiales para desarrollar el producto, que es la baldosa. Buscaremos a personas con conocimientos de física y de química que nos ayuden a seleccionar mejor. Por ahora trabajamos con la empresa Innovaloza, que nos entrega material basado en cajas de huevo. Estamos pensando incluir el caucho de los neumáticos’, explica. ‘Nosotros tenemos que contactar a los proveedores y cuando ellos definan los valores, la fundación Impulso Inicial se comunicará con ellos. No nos pasarán el dinero directamente a nosotros”, agrega.

Selección de producto. Una vez seleccionados los materiales, describe Gallardo, tendrán la baldosa. Eso sí, aún no definitiva. “Pretendemos quedarnos con la selección de materiales eléctricos, el desarrollo de la programación de los circuitos eléctricos de la baldosa y los materiales mecánicos y químicos. Con esa selección, crearemos finalmente el producto”, explica.

Pruebas de laboratorio. “Equivale a la segunda etapa del proyecto de creación. No debería superar los dos meses. Acá someteremos el producto a distintas condiciones ambientales como diferentes pesos, humedad, calor, entre otros”, describe.

Certificación. Con la baldosa lista, dice, comenzará el proceso de certificación con la SEC. “Ellos deben verificar de que sea segura y que pueda venderse. Necesitamos un mínimo de diez muestras para que ellos las analicen”, asegura.

Gallardo cuenta que ya la han contactado varias empresas interesadas. “Creo que más que el dinero, es fundamental hacer contactos. Mañana, por ejemplo, tengo una presentación ante el Ministerio de Energía. Les voy a explicar en qué consiste todo esto”, finaliza.

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