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Pasión por el arte del cuero

Fuente: Impulso Inicial

Hace siete años Alejandra Santander conoció el rubro del cuero y se enamoró. Todo comenzó cuando hizo un taller sobre este arte, impartido por la Municipalidad de Hualpén, comuna donde vive junto a su marido Rodrigo y sus hijos Diego y Nicolás. Fue así como partió con su emprendimiento: Roaldini Artesanías.

Alejandra recuerda que fueron tres años de estudio y que al principio le enseñaron cosas básicas y pequeñas, pero de a poco fue sacando sus propios moldes, iba a las casas comerciales, miraba,  medía, llegaba a su casa y hacía un molde en cartón, el que plasmaba en el cuero y creaba un nuevo producto.

“Así empecé a hacer un pequeño stock de monederos, cosmetiqueros, carteras y varios productos más. Se dio la oportunidad de participar de una feria artesanal en Hualpén  donde me fue muy bien y vendí prácticamente todo. Con ese dinero, además  de aportar en su casa, invertí en otros trozos de cuero, hilos, crochet, broches y todas las cosas que uno necesita para seguir” relata Alejandra.

Esta emprendedora no tardó en difundir su trabajo en redes sociales. “Me empecé a dar cuenta de que las ferias en mi comuna eran bien estacionales y que no hay muchos espacios más donde poder exponer, entonces opté por sacar fotos a todo lo que hacía y con eso empecé a crear mi página en Facebook y después me modernicé un poco más con Instagram.

A ella le apasiona lo que hace: “Me gusta ver la cara de los clientes cuando reciben algo hecho por mi, eso me da mucha satisfacción, uno siente algo maravilloso. Lo que más me gusta hacer son las carteras, crear modelos distintos, más allá de lo que te enseñan. Me gusta innovar. Ahora comencé a hacer pecheras parrilleras, las que juntos a las carteras, vienen siendo los productos que más vendo”. 

Alejandra avanza a paso firme y ve con optimismo esta etapa de incertidumbre con la emergencia sanitaria. “Me formalicé para buscar nuevas oportunidades ya que por el hecho de no tenerla no podía participar en ciertas ferias, pero todo quedó paralizado con la pandemia del Covid-19. Sin embargo, lo tomo como un momento para crear mi stock con el aporte de cuero que solicité a Fundación Impulso Inicial para cuando haya más oportunidades de vender. Mi idea es poder salir adelante y apoyar cien por ciento a mi familia”, cuenta con optimismo. 

Pasión por el arte del cuero